Zace
Bendita tú
Bendita tú
entre todos mis recuerdos
entre todos mis sentimientos
Hermosa rosa
que retoñas furtiva
dentro y fuera de mí
Por lo general
soy mentiroso desconsiderado
una piedra en donde tropezar
egoísta inseguro desagradecido
una rama seca en el árbol
Si
soy todo eso y más
y busco serlo adrede
para no angustiarme
en procurar tu amor
Espejo
Dime tú
qué distancia
es más grande que la indiferencia
La que te separa del mundo
cuando escribes
dices a mis oídos
Te contesto
no me voy del mundo
me meto en su reflejo
aquel que descubro en este espejo
en este cuaderno viejo cuadriculado
del que plagio mi poesía
Es cierto huyes de mí
increpas esta vez de espaldas
Si
si
si y no
porque también vives en el espejo
aunque no eres consiente de ello
Hombre macabro
Soy un hombre macabro
te llamo por teléfono ansioso
te pongo una canción sentida
no para que me recuerdes
sino para que escuches mi silencio
Me fatiga mucho pensar
lo que otros hacen
a ti te pienso demasiado
y nunca te hice
Soy un hombre macabro
te escribo textos a centenares
en ellos te hablo de infinito de eternidad
no para que los leas un día
sino para sentirte en mi letra azul
Me conformo
En algún punto de la ruta
quiero detenerme
con los años y la experiencia
administrados con excelente economía
Me conformo
con una mullida tibia cama
en la que cabamos la poesía y yo
con un automóvil rojo paciencia
que ronronee por las carreteras
con una casa de paredes celestes
que haya aprendido a no extrañarme
con un amigable equipo de sonido
que sea experto en acompañarme
con unos muebles alados
que por separado me sepan un secreto
Me conformo
con saber por rumores discretos
que estas siendo feliz
martes, 10 de julio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario