sábado, 24 de febrero de 2007

La cena de la nada

He aquí la odiada lanza
te la dejo a cambio de un minuto de amor
su acero desgarra la luz como la noche
adórnala si quieres con tus cabellos
que son iguales a las plumas de la arrugada arpía
Entonces al fin creeré que hay alguien
que pueda darme paz con su hambre
dentro de su feroz vientre encontraré mi calma
Sonríeme
y crece en mis piernas como la hiedra
bebe de mi debilidad más desastrosa
y al final de mil caminos estarás a mi lado
degustando la copiosa cena de la nada

viernes, 23 de febrero de 2007

Ahí va Don Rosendo

Ahí va Don Rosendo
tras sus viejos bueyes
rumiando los sabores de la primavera
ejercen su tiempo sobre la tierra
Ahí va con su estómago triste
y la barba crecida a lo mala hierba
la siembra pasada fue mala
como animal famélico
la sequía se devoró las sementeras
Ahí va con el arado al hombro
su piel prieta se abraza a sus huesos
se limpia los rastros de un beso tierno
que le dio la coca dama milenaria
Ahí va con los pantalones remangados
y los pies siempre descalzos
su camisa llena de remiendos
se abulta con la esperanza que infla su pecho
Ahí va con la simiente en la alforja
abrirá surcos en su única parcela
carga a su espalda el hambre de los suyos
pero ese peso solo alimenta sus bríos
Ahí va Don Rosendo
luego de mucho estío
ha llovido ayer otra vez

El temor del árbol

El árbol y su temor al acero
se oculta en los nidos de los pájaros
le habla con susurros a los insectos
De edad abundante
De majestuosa presencia
De madera constelada
De raíces como relámpagos
Y no puede nada contra el hombre

Extremidad amputada

Dicen que a veces los amputados
algunas mañanas cuando despiertan
sienten todavía el miembro perdido
así te siento yo
como una extremidad fantasma
Todavía llega a ti mi sangre
más allá del muñón hay aún arterias
pero no puedo apoyarte en el suelo
para seguir adelante en la ruta
te reemplaza una muleta de cristal
Dicen que a veces los amputados
algunas noches cuando se acuestan
arropan todavía el miembro perdido
Será que los cuerpos
extrañan la parte que les falta
Así te extraño yo

Reconocimiento


Hoy voy a otorgarte
lo más valioso que poseo
un retazo de mi reflejo en el espejo
Será la parte en que se puede apreciar
mi pecho de granito
ahí en donde late tácitamente mi corazón
Te preguntarás el motivo
haciendo una mueca terrible
con tu boca de mosaico
La respuesta será sencilla
ahí se plasmo como en una fotografía
tus cabellos tus labios
tus ojos y tu risa
la noche en que fuimos uno los dos

jueves, 22 de febrero de 2007

Autopsia

Hay rezagos de sombra en su cuerpo
cuando penetro en las entrañas
me siento decepcionado
ya no esta ahí su intimidad
Busco con mis manos una tristeza
en su páncreas o en su baso
hallo solo un rojo sumamente ausente
Alguien a mis espaldas evalúa
me inquieta una presencia
Vuelvo a cada rato el rostro
como si en el silencio alguien escudriñara
Por fin he terminado
la carta ajena esta leída
falleció de muerte natural

Lo que el viento se lleva

Aves de un ala
se posan en tus pupilas
sus picos grises
no te dejan ver ni sentir
que el viento se ha ido
con uno de tus brazos en la boca
Te queda un segundo tal vez menos
antes de la asfixia
y la hemorragia no cesará contigo
Fue una esquirla la que te hirió
se quedó incrustada en lo que ya fue
Ahora en este segundo quieto
solo te queda el pasado
como una gran mancha roja
innumerable innombrable
que con el tiempo se llevará también el viento

lunes, 19 de febrero de 2007

1

Una máquina
dos máquinas
tres máquinas cuadrúpedas insondables
sin ojos a los cuales mostrar sumisión
De algún duro acero sus cuerpos sus sombras
aplastan los alaridos de un solo paso
dejando por doquier huellas rojas
Suenan como fracturas de hueso
retumban calle a calle urbe a urbe
refulgen como diamantes como cometas
En uno de los titanes metálicos
ríe un hombre de sangre ambigua
observa lame complacido el caos la destrucción
a ese hombre desbastador le temo
aunque soy yo mismo en un sueño