Aves de un ala
se posan en tus pupilas
sus picos grises
no te dejan ver ni sentir
que el viento se ha ido
con uno de tus brazos en la boca
Te queda un segundo tal vez menos
antes de la asfixia
y la hemorragia no cesará contigo
Fue una esquirla la que te hirió
se quedó incrustada en lo que ya fue
Ahora en este segundo quieto
solo te queda el pasado
como una gran mancha roja
innumerable innombrable
que con el tiempo se llevará también el viento
jueves, 22 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario