Un día nublado
Cuando yo no sea más que silencio
mi palabra quedará como daga ardiente
como sanguijuela en vuestras memorias
Entonces la garúa no volverá a cesar
ni tampoco el rumor de mi muerte
en sus almas parasitadas
por el amor que les tuve
Tal será mi herencia
para aquellos que me conocerán
lunes, 5 de marzo de 2007
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